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VIAJE A ESLOVENIA Y CROACIA (Agosto de 2008)

Este verano realicé un viaje a Eslovenia y Croacia con mis amigos. Hay muchos lugares en Eslovenia y Croacia que realmente valen la pena visitar pero, ya que sólo teníamos unos días libres para nuestro viaje, tan sólo visitamos los lugares turísticos más destacados. ¡Envío este cuaderno de viaje para que vean lo que se están perdiendo! ;)


Lo primero fue, por supuesto, reunirnos con nuestro conductor de autobús, el cual nos llevó a Bled para pasar una noche en el hotel Krim (3 estrellas).

 

 

 

El segundo día visitamos el precioso centro de vacaciones de montaña de Bled. Si va a visitar Eslovenia simplemente no se lo puede perder pues es un lugar precioso y definitivamente se merece ser llamado "la perla de los Alpes de Eslovenia". Primero nos reunimos con un guía local que nos llevó a dar agradable un paseo alrededor del lago Bled y nos invitó a subir a bordo de una barca tradicional, “pletna”, para llevarnos hasta la isla que se encuentra justo en el centro del lago. Allí visitamos la Iglesia de Santa María e hicimos sonar la campana para atraer a la buena suerte - en varias ocasiones :)

 


Isla de Bled e Iglesia de Santa María

Paseo en barca tradicional "pletna"

 

 

De vuelta en Bled, visitamos su castillo, el cual se alza sobre un alto acantilado que domina el lago de Bled y desde donde disfrutamos de las fantásticas vistas panorámicas.
Después de visitar el castillo, fuimos a almorzar al restaurante Murka donde prepararon para nosotros un almuerzo típico esloveno: sopa de cebada, salchicha de cerdo asada con col y manzanas y de postre "Bled grmada" - mmm, ¡justo lo que necesitaba mi hambriento estómago!

 


Castillo de Bled

Almuerzo en el restaurante "Murka"

 

Después del almuerzo nos dirigimos a Ljubljana, la capital de Eslovenia, donde visitamos la Plaza de Prešeren, el Puente Triple, el Puente de los Dragones, el mercado al aire libre y la Catedral de San Nicolás. El guía también nos llevó al precioso castillo de estilo medieval de Ljubljana , en el cual subimos por las escaleras de caracol hasta su torre. Gracias a que hacía un agradable día soleado, pudimos admirar una hermosa vista panorámica de la ciudad de Ljubljana.

 


Plaza de Prešeren e iglesia
de los Franciscanos al fondo

Dragón del Puente del Dragón
 

Castillo de Ljubljana
con los Alpes de fondo


 

Después de ver Ljubljana partimos a Postojna. Estábamos deseando ver la cueva de Postojna y el misterioso mundo subterráneo del Karst del que todo el mundo habla tanto. Así, entramos en la cueva y montamos en el tren turístico. En la última parada nos reunimos con el guía para recorrer las cuevas. Caminamos por un laberinto de pasajes subterráneos, llenos de fantásticas estalagmitas, estalactitas y otras formaciones rocosas. La cueva de Postojna, es además el hogar del proteus, también conocido como el "pez humano".

 


Paseo en el tren turístico de la Cueva de Postojna

Pez humano (proteus)
 

 

A continuación partimos hacia Plitivce a pasar la noche. El hotel Plitvice, en el que nos hospedamos, a pesar de ser sólo un 2 estrellas tiene agradables habitaciones, muy luminosas y espaciosas. Mi habitación tenía vistas al Parque Nacional y antes de dormir pude relajarme escuchando los refrescantes sonidos de las cataratas (aunque no pude ver ninguna ...).

 

 

A la mañana siguiente nos preparamos para una excursión por el Parque Nacional de Plitvice. La primera parte del recorrido la hicimos en el autobús del parque por lo que no tuvimos que caminar hasta lo alto de la colina. Una vez allí, dimos un paseo por la orilla del lago. Dado que no queríamos cansarnos demasiado (todavía teníamos que visitar Trogir por la tarde) elegimos la ruta clásica, que dura aproximadamente 2 - 3 horas. Hay varias rutas entre las que elegir, incluso de hasta 6 horas. Agua verde esmeralda, truchas, cascadas ... ¡y muchos, muchos turistas!

 

 

Al finalizar nuestra excursión subimos a bordo de un barco turístico para regresar al aparcamiento, donde el autobús ya nos estaba esperando para llevarnos a comer. En el restaurante "Licka kuca" probamos el plato “obligatorio” en Plitvice, la trucha asada.

 


Cocinero del “Licka kuca”

Trucha asada con ajo y perejil

 

Tras llenar el estómago, ya estábamos preparados para partir hacia Trogir. Los principales lugares de interés en Trogir se centran en el casco medieval, que es en realidad una isla encajada entre el continente y la isla de Ciovo (no hay que olvidar mencionar que es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO). Se puede recorrer la ciudad vieja en unos 30 minutos, pero Trogir es el tipo de lugar que se ve mejor a un ritmo relajado. Así que paseamos por las estrechas callejuelas, compramos algunos recuerdos y nos permitimos una deliciosa cena y una cerveza fría en el restaurante Tragos. La ciudad, con todo el encanto de sus casas de piedra beige, es realmente un sitio maravilloso para visitar.

 


Casco antiguo de Trogir

Restaurante Tragos



Después de la cena nos alojamos en un pequeño pero precioso hotel situado justo al lado de la playa, el Hotel Sveti Kriz en Trogir.

 


SHabitación del hotel Sv. Kriz

Vistas desde la terraza

 

A la mañana siguiente fuimos a Split. Si va a esta ciudad, no se pierda el Palacio de Diocleciano. El edificio en sí es muy agradable, pero el ambiente que lo rodea es aún mejor. Hay muchas tiendas y mercados en torno a la parte frontal del Palacio que le dan a la zona un toque encantador.




Iglesia de San Frane

Pared sur del Palacio de Diocleciano

 

En la Iglesia de San Frane nos reunimos con el guía local con el que exploramos el palacio. Sus ruinas se remontan a finales del siglo III principios del IV d.C. La ciudad de Spalato, que significa " pequeño palacio", fue fundada por el emperador Diocleciano, quien la convirtió en su propia morada, y construyó en él un tribunal y un palacio, la mayor parte de los cuales han sido destruidos. Pero algunas cosas se han conservado hasta el día de hoy, como por ejemplo la residencia episcopal de la ciudad y la iglesia de San Domnus, donde descansan los restos del propio San Domnus así como los del mismo emperador Diocleciano.

 


Catedral de San Domnus
 

Detalle de la puerta de la Catedral

 

La parte norte del Palacio está todavía bien conservada en su estilo medieval. Aquí muchas personas aún viven en antiguas y pintorescas casas. Esta es sin duda una buena zona para vagar y perderse por sus calles, encontrar algunos populares y pequeños cafés, tiendas de souvenirs y artesanías originales.

 

Después del almuerzo continuamos nuestro viaje de Split a Dubrovnik, lo que nos llevó alrededor de 5 horas. Cuando llegamos teníamos tanta hambre que nos podríamos haber comido una vaca :) por lo que reservamos una mesa en el restaurante más elegante de Dubrovnik, el "Nautika". ¡Las vistas desde la terraza son realmente impresionantes! Y aunque los menús son muy caros los turistas hacen cola hasta la esquina para poder comer en él. Pedimos un buen plato de marisco que estaba - por supuesto - delicioso.

 


Restaurante Nautika, Dubrovnik

 

Después del almuerzo fuimos a visitar los lugares de interés del casco antiguo de Dubrovnik. Acostumbrada a las imágenes de libros y guías de viaje (sin gente en ellos) ¡jamás hubiera imaginado que Dubrovnik pudiese estar taaaan concurrida! El guía nos dijo que cuando los cruceros llegan a la ciudad, hay tantos turistas que a menudo necesitan policía para organizar "el tráfico"...

Dubrovnik es el lugar más destacado de Croacia así como el destino más visitado. Debido a su incomparable patrimonio arquitectónico Dubrovnik también se denomina "la perla del Adriático". Entre el mármol brillante de las calles de Dubrovnik se alinean edificios barrocos salpicados de preciosas fuentes y fachadas Renacentistas. Las paredes de Dubrovnik son las más intactas e impresionantes del Adriático y claramente encabezan la larga lista de lugares de interés turístico de Dubrovnik. No es de extrañar que la UNESCO nombrara Dubrovnik Patrimonio de la Humanidad!

 


Impresionante Puerta
 

Un hombre tocando instrumentos tradicionales


Los soldados están a punto de tomar
sus posiciones ante la Puerta de Pile


Banda tocando música tradicional
del mediterráneo en el Palacio Sponza

 

Dubrovnik tiene una historia notable. Durante 700 años fue una república mercantil independiente(abolida por Napoleón en 1806), que comerciaba con Turquía y la India en el este y que también tenía comerciales en África. Incluso tenía relaciones diplomáticas con la corte Inglesa en la Edad Media. Su estado era tan potente que incluso la rica Venecia envidiaba esta ciudad croato-eslava.

El casco antiguo se completó en el siglo XIII y se ha mantenido prácticamente inalterado hasta la actualidad. Altas murallas lo rodean y tan sólo hay dos entradas al casco antiguo de la ciudad que conducen al Stradun, el paseo marítimo de la ciudad. Uno de los mayores placeres para muchos visitantes es parar a tomar algo en uno de los cafés cercanos y ver el mundo pasar, mientras ellos mismos son vigiladas por el patrono de la ciudad, San Blas, o Sveti Vlaho como le llaman los lugareños. En 1991/92, los serbios bombardearon la ciudad, causando daños considerables, pero gracias a los esfuerzos locales y la ayuda internacional, el casco antiguo ha sido restaurado y devuelto a su antigua belleza.

Pero a pesar de todo lo que digamos, nuestras palabras no hacen justicia a este deslumbrante lugar. ¡Así que venga pronto y véalo con tus propios ojos!

 

Nos alojamos en un agradable hotel ubicado justo al lado mar. Puesto que es un hotel de 5 estrellas creo que no hace falta explicar lo grato que fue pasar la noche allí :). Incluso tienen un ascensor panorámico que lleva a la playa del hotel.

 


Terraza del restaurante del Hotel Bellevue

Vista de la playa del hotel


Bathroom


Inside of the room

 

A la mañana siguiente nos dirigimos hacia el norte, a Sibenik, una ciudad situada en el centro de la costa croata. Pero no quisimos dejar Dubrovnik sin tomar una fotografía panorámica de la ciudad. Hay muy pocos hoteles en Dubrovnik que tengan una ubicación tan buena desde donde puedas admirar la fantástica vista panorámica de la ciudad vieja y los cruceros mecidos por un mar azul oscuro.

 


Vista de Dubrovnik desde la
terraza del hotel Excelsior

Poderosas murallas rodeando
el casco antiguo

 

Camino a Sibenik paramos para almorzar y tomar un café en el restaurante “Sampion in Brela”

 


Restaurante “Sampion in Brela”

restaurants interior

 

Después de un largo viaje por fin llegamos a Sibenik. Con una Catedral del siglo XV, la de San Jacobo, una fortaleza con unas vistas espectaculares y estrechas calles de piedra que llevan a la Riva, esta ciudad de tormentoso pasado definitivamente merece ser visitada. Algunas personas dicen que después de la guerra, la ciudad parece haber crecido aún más hermosa. Tal vez fue por el orgullo de sus habitantes que lograron superar años de destrucción y de dificultades económicas.

La ubicación de la ciudad permite muchas excursiones de un día a algunos hermosos lugares, incluyendo Skradin (donde a Bill Gates al parecer le gusta ir) y el Parque Nacional de Krka - otro parque de cascadas como Plitvice que, si bien es más pequeño que este, no es por ello menos bello.

 

La Catedral de San Jacobo (o Santiago) es uno de los puntos más destacados de la Costa Dálmata y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Esta catedral es un ejemplo fascinante de la arquitectura de tres culturas de diferentes regiones, el norte de Italia, Dalmacia y Toscana; y llevó más de 100 años completarla en los siglos XV y XVI.

 


Catedral de San Jacobo

Portal de San Jacobo

 

Después de la visita nos hospedamos en un hotel cerca de Sibenik. A la mañana siguiente pusimos rumbo a nuestro siguiente destino: Zadar.

 

Zadar es una ciudad croata situada entre Rijeka y Split, cerca de Sibenik. Tiene unos cuantos miles de años y fue la capital de Dalmacia durante muchos siglos. La Iglesia prerrománica de San Donato, que se remonta al siglo IX, es el símbolo de la ciudad y una visita obligada en cada itinerario. Zadar también es conocida por tener preciosas iglesias románicas: la Catedral de Santa Anastasia de siglo XIII y la Iglesia de San Chrysogonus del XII, así como la torre de la Iglesia de Santa María que data del siglo XII también. La ciudad está fortificada con murallas medievales y destaca por sus bonitos e impresionantes puertos.

 

 


Vista de la ciudad de Zadar

Iglesia de San Donato

 


La parte más interesante de Zadar (en mi opinión) es el órgano musical de mar emplazado en la costa de la ciudad. Se trata del primer órgano tocado por el mar. En el muelle fueron construidos simples y elegantes escalones, tallados en piedra blanca, debajo de los cuales hay 35 tubos afinados musicalmente y con aberturas en forma de silbato. El movimiento del mar, empuja el aire a través de ellos y, dependiendo del tamaño y la velocidad de las olas, los acordes musicales suenan.

 

 

 

A continuación visitamos un encantador pueblecito llamado Nin, que está situado en un pequeño islote en medio de una laguna a unos 17 kilómetros al noroeste de Zadar.

Se dice que Nin es la ciudad real más antigua de Croacia y fue en ella donde gobernantes y obispos estuvieron asentados desde el siglo VII hasta el X. Fue conocida como Aenona en época romana y tuvo un foro, un anfiteatro y un acueducto. Es en Nin donde encontramos la llamada “catedral más pequeña del mundo”, una pequeña construcción del siglo IX. Esta catedral, la de La Santa Cruz, es el monumento pre-románico más importante de la arquitectura antigua croata.

 


Puente peatonal que conduce
al centro de Nin

Catedral de la Santa Cruz
 

 
ETodo en esta pequeña ciudad es diminuto y bonito. Y si no hubiéramos estado a unos 40 grados ese día, estoy bastante segura de que nos hubiéramos quedado un poco más e incluso hubiéramos comprado algunos recuerdos en alguna pequeña tienda de souvenirs. A continuación enfilamos la carretera y nos dirigimos a nuestro destino final - Opatija.

 

Opatija, a menudo llamada la Perla de la región de Kvarner, es uno de los centros turísticos más populares de Croacia y el lugar con más tradición turística en la costa oriental del Adriático.

Opatija es un exclusivo centro turístico de modernos chalets, hoteles lujosos y excepcionales instalaciones turísticas. La encantadora belleza de su naturaleza y su clima suave, sus paisajes y playas en excelentes condiciones, su espíritu de noble tradición y la animación durante todo el año, hacen de este lugar uno de los más centros de vacaciones más elitista de Croacia.

 


Chica con una gaviota

Fuente de Helios y Selena

 

Caminamos por el paseo de Franz Joseph (también llamado paseo marítimo y que conecta Opatija con Lovran) y visitamos el esmeradamente mantenido parque de flores frente Villa Angiolina. Cerca del Pabellón de Arte en el paseo, se halla uno de los puntos más famosos de Opatija, la Muchacha con una gaviota. He visto la estatua en varias ocasiones pero no tenía ni idea de que está conectada a una triste historia, la niña lleva mirando el mar con el pájaro en la mano desde 1956, cuando sustituyó a la estatua de la Virgen para velar por las almas de una pareja de jóvenes que perdieron la vida en el mar durante una tormenta.

 

En las inmediaciones de la Iglesia de Santiago se encuentra la Fuente de Helios y Selena. La fuente está diseñada en estilo neo-barroco por lo que puede encajar con Biedermaier, Secesión e Historicismo, los estilos arquitectónicos que predominan en los más antiguos hoteles y villas en Opatija.

 


Villa Angiolina con su parque de flores

Paseo marítimo de Franz Joseph

 

Después disfrutamos de una deliciosa cena en un restaurante muy popular de Opatija, “Sv. Jakov”, tras la cual nos registramos en un hotel cerca de la playa y disfrutamos de nuestra última noche juntos. La suave brisa de verano, el olor a mar que permanece en el aire y el sonido de las olas es algo que hace unas vacaciones inolvidables. ¡Definitivamente volveré a Opatija!

 


Restaurante ”Sv. Jakov”
 

Habitación de hotel (Hotel Grand 4 Opatijska cvijeta)